La danza como camino de sanación en el duelo
Bailar durante el duelo no es un espectáculo. No es para los demás. Es un espacio íntimo entre tu dolor, tu recuerdo y tu propio camino de sanación.
Bailar durante el duelo no es un espectáculo. No es para los demás. Es un espacio íntimo entre tu dolor, tu recuerdo y tu propio camino de sanación.
Nadie está obligado a convertir su dolor en una lección. Hay etapas en las que solo se puede llorar, enfadarse o no entender nada, y eso también es parte del camino.
Cuando te permites decir “estoy destrozado”, llorar, admitir que algo te supera, el dolor se mueve, circula.
No hay nada malo en seguir pensando, nombrando y echando de menos a quien se fue. Es, en realidad, una de las formas más hondas y sinceras de seguir amando.
Hablar de la muerte no es morboso; es humano. Desde hace siglos, los pintores la han observado de frente para preguntarse —y preguntarnos— qué significa vivir. Sus obras no buscan asustar: abren un espacio de reflexión, memoria y sentido. En un tanatorio, esa mirada puede acompañar: nos recuerda que el
El duelo no es una debilidad ni una enfermedad; es un proceso humano que necesita tiempo, sostén y compañía.
Cada vela encendida nos recuerda que su luz nunca se apaga.
La música no borra la ausencia, pero nos enseña a convivir con ella, nos presta aire cuando falta, palabras cuando no salen y compañía cuando parece que todo se ha ido.
No es fácil saber qué decir en un funeral o a una persona que está en duelo. Aquí te doy unas pistas.
Bailar durante el duelo nos ayuda a sanar. No hay que saber bailar. Simplemente se trata de beneficiarnos emocionalmente del movimiento.
Estar en contacto con la naturaleza nos ayuda a sanar el duelo.
Para acompañar el duelo no hacen falta muchas palabras. A veces, con estar, es suficiente.
Hay varios países en el mundo que rinden tributo a los seres queridos que ya no están. Descúbre cuáles son en este artículo.
Cada duelo es único, pero hay algo universal en el anhelo de sentirse visto, escuchado y acompañado.
Poner en palabras lo que sentimos nos ayuda a ordenar lo vivido.
Cuando el viento sople sin razón, no tengas prisa. Detente. Cierra los ojos. Quizá no sea solo aire… quizá sea un mensaje de quien aún te cuida desde otro lugar.
duelo,
El duelo es un camino personal, único, y no tiene una duración fija.
honrar,
En este artículo, compartimos algunas de las formas más comunes —y también más personales— de rendir homenaje a quienes ya no están.
muerte,
"Hermano Oso" transmite un mensaje clave: el amor no desaparece con la muerte.
homenaje,
Todo homenaje que nace del amor —sea con flores, palabras o miel— es una forma de eternizar a quien se va.
suicidio
Los niños y adolescentes que atraviesan la experiencia de un suicidio deben ser acompañados desde protocolos específicos.
duelo,
Reconocer el duelo del cuidador es el primer paso para sanar desde la verdad de lo vivido, y para permitir que emerja una nueva etapa, llena de sentido propio.
duelo,
Cada persona tiene derecho a sentir y sobre todo, a sanar a su propio ritmo, sin presiones ni juicios.
duelo,
Las campanas no son solo un instrumento, son una voz ancestral que resuena con fuerza en los momentos de despedida. Nos recuerdan que el duelo es un proceso compartido y que, incluso en la pérdida, hay belleza y dignidad.
duelo,
Apoyar a un compañero en duelo no requiere ser terapeuta ni experto, solo ser humano.
duelo,
Cuidarte durante el duelo no significa olvidar a quien has perdido. Significa honrar tu propio camino de sanación, paso a paso, con amor y paciencia.
traslados fallecidos
La memoria compartida no es una carga, sino un regalo que sostiene, une y transforma.
camino para el duelo
Hablarse bien durante el duelo es una herramienta vital para navegar el dolor y la pérdida.
aacompañar
Darnos permiso para vivir el duelo es un acto de autocompasión y respeto hacia nosotros mismos. A través de este permiso, abrimos la puerta a la sanación, permitiendo que las emociones fluyan y que nuestro ser se reponga poco a poco.
duelo,
Darnos permiso para vivir el duelo es un acto de autocompasión y respeto hacia nosotros mismos. A través de este permiso, abrimos la puerta a la sanación, permitiendo que las emociones fluyan y que nuestro ser se reponga poco a poco.
duelo,
El movimiento es vida. En momentos donde todo parece detenerse, el deporte puede devolvernos el pulso de la existencia.
duelo
Superar la muerte de una hermana es un proceso profundamente personal que requiere tiempo, paciencia y un enfoque consciente hacia el duelo.